16 marzo 2009

Cata de Aguas

El agua ha dejado de ser sólo una bebida insípida para aplacar la sed y se ha transformado también en un producto delicatessen. Cada vez son más restaurantes los que han incorporado distintas marcas de agua a sus cartas. Con diseños sugerentes y modernos, con propiedades especiales o procedentes de lugares que evocan la fantasía del consumidor, las marcas de agua de lujo comienzan a abrirse hueco en España.
Una de las compañías que trabaja en este sector es Global Premium Brands, en cuyo portafolio figuran aguas premium (Voss), superpremium (Finé) y ultrapremium (Bling H2O, el agua más cara del mundo, cuyas botellas incluyen cristales Swarovski).

¿A qué saben?
La revista Vinoselección explica en qué consiste la cata de aguas: “La cata organoléptica de aguas es similar a la de los vinos, porque coinciden sus tres aspectos básicos: vista, olfato y gusto. A los ojos se observa la limpidez, transparencia y opacidad; en nariz, se tiende a eliminar aromas de suciedad, de mala conservación, de plástico de la botella; en boca se puede apreciar la sal, el sodio, el bicarbonato y el calcio”.
“Las aguas de mayor éxito entre el público son las sin gas, al contrario que en Francia o Italia”, comenta Justo García, maître del restaurante Bauzá de Madrid, en esta revista. El consumidor tipo es de mediana edad y el horario, el mediodía. Este profesional destaca también que muchos clientes piden llevarse la botella vacía.