07 marzo 2009

¿Por qué el roble para las barricas?

Una de las preguntas más frecuentes del aficionado, y de los lectores de ParaSaber, están relacionadas con las maderas y el vino. Así que vamos a resolver algunas dudas y aclarar ciertos conceptos.
Cuando se habla de una barrica de vino pensamos, sin dudarlo, en el roble. Pero han existido, y existen, barricas de otras maderas: haya, acacia, encina, álamo, castaño...Muchas de estas maderas no son aptas para la crianza porque aportan sustancias aromáticas negativas o por cuestiones técnicas que no benefician a la crianza.
Algunas de estas maderas transmiten excesiva astringencia al vino, otras son demasiado porosas, algunas duplican la evaporación del vino e incluso las hay con tendencia a la carcoma. Con este panorama no es de extrañar que sean muy poco utilizada por los bodegueros.
Las propiedades que hacen del roble la madera preferida del enólogo para envejecer el vino son muchas y variadas.
1- Aporte aromático de calidad
2- Fácil de cortar, buena para manejar el tonelero y óptima para conservar
3- Propiedades de resistencia mecánica que la hacen dura frente a los golpes
4- Porosidad. Imprescindible para un buen proceso de crianza oxidativa en el interior de la barrica y su importancia para la calidad del vino.
5- Mal conductor de calor debido a su porosidad.

via: parasaber.com