07 septiembre 2009

Preguntas Respuestas ???

Vinos tintos ¿Por qué cambian de color?
Este fenómeno sucede principalmente por la acción del oxígeno sobre los taninos que hacen virar el color desde el rojo violáceo hasta las tonalidades anaranjadas o teja, debido a una degradación de la materia colorante, que puede llegar a la precipitación total en forma de depósito que termina por asentarse en la panza de la botella. Son los taninos de la uva, las procianidinas, los encargados de proteger los antocianos de la oxidación y asegurar la estabilidad del color rojo.

¿Cómo explicar la diferencia de precios entre los vinos premiados con las mismas medallas, en concursos de vinos, de los cuales algunos son carísimos y otros no tanto?
Las medallas logradas en los concursos no incrementan los precios, son reconocimientos que consiguen esos vinos a merced de las valoraciones de los jurados de expertos que participan en ellos. Detrás del precio del vino está el precio de la uva, pero también el resto de elementos que intervienen en su elaboración (corcho, botella, mano de obra, maquinaria y tecnología de bodega, barricas en el caso de ser un vino con crianza...), además de la política de precios de la bodega y el posicionamiento que haya elegido para sus vinos en el mercado, los márgenes del distribuidor... Pero, en definitiva, un vino vale lo que alguien esté dispuesto a pagar por él, ya sea por lo que la notoriedad o las modas puedan influir ocasionalmente en subir o bajar el precio, y, sobre todo, por la calidad.
¿Tienen alguna ventaja las botellas tipo magnum?
Elaborar algunos vinos en botellas con capacidad de 1,5 litros no es casual. Las botellas magnum reúnen una serie de ventajas que responden a criterios de calidad. Por un lado, está demostrado que al tener más capacidad la botella, la evolución del vino es más lenta y pausada, y se logra una gran uniformidad y estabilización. Esto es posible gracias a que la relación entre la cantidad de oxígeno y vino de la botella es la mejor de las posibles, según los expertos. En la restauración comienzan a tener cierto predicamento, aunque no todas las bodegas cuentan con este tipo de botellas. Se necesitan obviamente varios comensales para dar cuenta de tamaña cantidad, que se beneficiarán de un mejor precio y una evolución del vino más segura.