13 marzo 2007

Maridajes

La unión del vino y la comida es también otro sistema de cata; en este caso, cuando se consigue casar perfectamente un determinado vino con un determinado plato se crea en el paladar una sensación de armonía donde la percepción sensorial es uniforme.
De lo que se trata es de que ninguno de los elementos pierda su personalidad, sino que la realcen y que puedan percibirse las características del vino y del plato o producto en cuestión. Podría decirse que es una de las catas más placenteras, y los análisis son los mismos que cuando se cata sólo el vino, o bien sólo un plato o producto.