22 octubre 2008

Congreso Internacional de Sumilleres

Durante los próximos 3, 4 y 5 de Noviembre tendrá lugar en el Hotel Foxá M-30 de Madrid el primer congreso donde los protagonistas serán los sumilleres. Una iniciativa novedosa e interesante porque que de esta profesión sólo se conoce una pequeña parte, la imagen del sumiller en el restaurante, ¡y es muy pequeña!. Detrás hay un trabajo laborioso de preparación, estudios y conocimiento más allá de lo estrictamente referente a vinos y bebidas. Este congreso llega en un buen momento porque quizás sea tiempo profundizar y empezar a dar forma a una profesión hasta ahora poco definida. Por supuesto que hay grandes sumilleres en la alta restauración, pero también hay otros muchos que han escogido este camino profesional en ciudades y establecimientos donde quizás no sean tan valorados y donde una buena formación no esté al alcance de todos.

¿Qué nos encontraremos en Essentia Madrid? Conferencias sobre armonías con las nuevas cocinas, un taller de olfacción, una mesa redonda sobre protocolo y psicología en el servicio, sesiones de cata de whiskeys, rones del Caribe y varietales de Rioja. Y durante los tres días una Miniferia de vinos, destilados y productos gastronómicos. Profesionales como Custodio López Zamarra (sumiller de Zalacaín), Andreas Larsson (Mejor Sumiller del Mundo 2007), la enóloga MªIsabel Mijares, Paul Pontallier (director de Château Margaux), Juli Soler de El Bulli o Alexandre Schmitt, especialista en perfumes, son algunos de los congresistas que debatirán y contarán sus experiencias en este encuentro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ciertamente, ser sumiller es una profesión que se escoge, como también lo son la de médico o abogado. Cualquier profesión especializada necesita de una formación previa á la que unos pueden acceder más facilmente que otros, por razones geográficas, económicas, etc. Sin embargo, entre dos personas con capacidad y/o habilidad idénticas, no es la que que más fácil lo tiene la que siempre llega más lejos si no la que más empeño pone, la más tenaz y la más trabajadora. Volviendo a los sumilleres, no hay más que ver la trayectoria de los más reconocidos hoy en día: la mayoría empezaron en la hostelería desde abajo y en pequeños y modestos establecimientos; han trabajado muy duro para subir en la escala profesional a lo largo de años; son verdaderos autodidactas, eternos estudiantes devoradores de guías, libros y revistas especializadas y asíduos internautas navegando por las webs del sector; a pesar de lo esclava que es la hostelería, el poco tiempo libre que les deja su trabajo lo dedican, siempre que tienen la ocasión, a asistir a catas, presentaciones de productos, cursos y ferias, incluso si para ello tienen que pedir algunos días de las vacaciones que le corresponden en el año en detrimento del descanso y la familia. Ni que decir tiene que en detrimento, también, de su bolsillo. Cualquier persona que se esfuerce cada día en desempeñar, sea donde sea y con más o menos limitaciones, la labor de dar un buen servicio y de aconsejar al comensal sobre vinos, destilados, aguas, cafés, puros... merece el máximo respeto. Pero al leer el artículo me da la impresión de que se insinúa que, como en este congreso participan mayoritariamente sumilleres de reconocidos restaurantes, es algo elitista y excluyente. Bueno, me parece lógico que asistan los mejores pues son los que más criterio, experiencia y bagage tienen para debatir sobre las cuestiones que se van a abordar. Lo interesante será ver su capacidad de autocrítica y su voluntad de aunar esfuerzos en pro de su profesión. Pueden y deben trabajar para allanarles a otros el camino, empezando por exigir al Ministerio de Cultura la creación de una titulación oficial de sumiller de ámbito nacional con un plan de estudios dictado por el Ministerio e impartido por profesores titulados (oficialmente por Cultura) tanto en centros públicos como en privados debidamente autorizados por el Ministerio. Mientras no exista un reconocimiento oficial de Cultura de los estudios de sumiller, el Ministerio de Trabajo no reconocerá esa categoría profesional y las cosas seguirán igual: el sumiller, a pesar de su formación especializada y de sus esfuerzos constantes por aprender y no quedarse atrás y a pesar de desarrollar labores de servicio muy específicas además de elaboarar la carta de vinos, responsabilizarse de las compras y de la rotación y gestionar la bodega, entre otras muchas cosas, tendrá la categoría profesional de camarero, de maître en el mejor de los casos, con todo lo que conlleva el convenio colectivo por el que se rige su remuneración, cotizaciones, jubilación... Ojalá que Essentia contribuya a la concienciación. Solamente con que consiga despertar, aunque sea un poquito, el interés de las nuevas generaciones por esta profesión y el de todos por la cultura gastronómica en general y por la del vino en particular, ya será positivo.

Jaime Sanz dijo...

hola, amigo anómino.
estoy completamente deacuerdo contigo, pero para presentar batalla al ministro de cultura mejor que haya repercusion mediatica, no crees.
por eso tienen que ir personas infuyentes en el mundo de la sumilleria "mediaticos"
por lo demas es una profesion de sacrificio y mucho trabajo y conbiene estar preperado............
muchas gracias......................