17 octubre 2008

Factores decisivos en las características de un vino

La personalidad del vino la definen el tipo de variedad, el clima, el suelo, la madurez de la uva y el tipo de elaboración

La variedad es fundamental puesto que cada tipo de uva aporta unas características determinadas al vino, No es lo mismo un vino elaborado con una sóla variedad (monovarietal) que un vino de coupage, o lo que es lo mismo, de la mezcla de vinificaciones de variedades diferentes.

El clima es también otro factor importante La altitud y latitud del terreno donde el viñedo esté ubicado aportan características diferentes a una misma variedad. Asimismo, las incidencias climáticas del año determinarán la cosecha puesto que el calor y la humedad regulan no sólo los procesos del ciclo de la vid sino también la maduración de las uvas. Los nutrientes que aporta el suelo a la planta también son decisivos aunque pueden ser modificados y aportados por la mano del hombre mediante abonos. La madurez de la uva es básica para el resultado final del vino. Es fundamental recoger la uva en el momento preciso para encontrar el equilibrio entre el nivel de azúcares y la acidez.

La elaboración del vino es otro de los factores que influyen en las características del vino. En este caso es el enólogo el encargado de regular la temperatura de fermentación, el tiempo, los remontados, etc. Por último, cada vino tiene una personalidad diferente en función de la forma de crianza. En barrica el vino se impregna de aromas y sabores terciarios producidos por la respiración que se produce a través de los poros de la madera con la que está fabricada la barrica. El origen de la barrica, el grosor de la duela, etc. aportan elementos diferenciadores al vino.