16 diciembre 2008

Multado un cava por contener oro

La bodega valenciana Artesanos del Vino, ubicada en Requena, ha sido sancionada con una multa de 15.002 euros por el Ministerio de Medio Ambiente "por innovar y tratar de prestigiar el cava, con una elaboración en la que se añaden laminillas de oro y que ha tenido gran éxito en los mercados". Así lo ha señalado el administrador de la bodega, Edmundo Blanco, quien lamentó sentirse "perseguido" y "acosado" por el Consejo Regulador del Cava, el Ministerio de Sanidad y ahora el Ministerio de Medio Ambiente por sacar un producto novedoso, que sigue a rajatabla las prácticas enológicas de la Unión Europea.
El año pasado Artesanos del Vino sacó al mercado por primera vez un cava brut, el 24K Gold, con polvo de oro y con partículas de oro, que después de las "trabas burocráticas" impuestas por el Consejo Regulador, sale como "bebida aromatizada a base de vino espumoso y licor con laminillas de oro". Blanco explica que tanto el oro como la plata son colorantes alimenticios, el E-175 en el primero de los casos y el E-174, en el segundo y que se trata de una práctica reconocida y autorizada.
Blanco no ha conseguido la comprensión del Consejo para este producto tan novedoso en España, que en países como Alemania se llevaba elaborando años, ya que este organismo alegaba que esa práctica, sí reconocida por la Unión Europea, no estaba recogida como práctica enológica en su reglamento.
Ha asegurado que este mismo mes se dará de baja del Consejo Regulador ante lo que considera un acoso a su producto y, sobre todo, porque la sanción "en materia de vinos espumosos de calidad producidos en una región determinada" salga precisamente en esta época.
Artesanos del Vino elabora cada año unas 300.000 botellas de cava y espumoso, aunque al año comercializan sólo la mitad.
Este año, como novedad, también ha sacado un espumoso rosado con polvo de plata, del que han elaborado unas 1.000 botellas -"sólo nos quedan 200 en bodega"- y cuyo precio, si va en estuche de piel, rondará los 170 euros por botella.
Del espumoso blanco, con una crianza de 30 meses y elaborado con polvo y partículas de oro de 24 quilates, sacarán este año 4.000 botellas, a un precio de casi 300 euros por botella si va en estuche de cuero, y únicamente les quedan 400 botellas en bodega.
Este tipo de vino se comercializa, sobre todo, en el mercado europeo, aunque también tiene éxito en el asiático y en un país árabe como los Emiratos Árabes, amantes del lujo y la sofisticación.
De hecho en Alemania este espumoso cuenta con el certificado del Ministerio correspondiente que lo declara como "comestible" y en Emiratos Árabes señalan que es "apto para el consumo humano ocasional".
Blanco comentó que este año también han elaborado, sobre todo pensando en los postres, un vino espumoso de calidad, un licor de expedición con esencia de fresas salvajes que le da el dulzor a la bebida, pero con el mismo contenido de azúcar que un brut.