05 abril 2011

Nuevo Ribera del Duero, Corimbo 2008.

"Inflorescencia en la que los pedúnculos florales nacen en distintos puntos del eje de aquella y terminan aproximadamente a la misma altura", así define la RAE la palabra corimbo. Y es que no es nada fácil poner nombre a un vino. Me gusta el nombre, la palabra me resulta sonora y misteriosa. Y para entendernos, hace referencia al cardo que siempre acompaña a las etiquetas del grupo Roda y que a veces aparece en forma de Corimbo, con las cabezuelas florales al mismo nivel.
Corimbo es un vino fruto de una viticultura sostenible con la que lleva años defendiendo la bodega riojana. Viñedos en vaso de La Horra y Roa (Burgos), un proyecto en la Ribera del Duero.

Nota de Cata:
Corimbo es un tempranillo de Ribera de Duero con una crianza de 12 meses en barricas de roble francés y americano. Su color, rojo intenso, con fondo granate y notas de púrpura en el ribete, hacen de éste un vino de aroma muy expresivo e intenso. A través de nuestro sentido olfativo encontramos fruta roja y negra, en la línea de la cereza y la mora, y se percibe una sensación de frescura con ligeras notas especiadas en la pimienta negra recién molida.
En boca resulta pleno, envolvente, con gran sensación frutal y mucha frescura. Aparecen los matices que se percibían en la nariz, domina el juego de la fruta roja y negra, pero también surge mineral y el fino.