21 mayo 2011

Como #Catar #Brandy

En el caso de la cata de brandy se puede utilizar un catavino bodeguero. La copa debe llenarse en un cuarto de su capacidad lo que permite una agitación de su contenido que baña las paredes de la copa y propicia una ligera potenciación de sus aromas. De este modo oleremos toda la complejidad de las sustancias volátiles del destilado y de los aromas cedidos por la solera.

En los pasos de una cata apreciaremos lo siguiente:



COLOR
Si se inclina la copa hasta que el brandy llegue al borde de la misma y observamos su capa superior -sobre un fondo blanco- podremos apreciar las tonalidades de color que pueden ir del amarillo pajizo hasta el ámbar y a la caoba en función de su vejez o del tipo de vasijas en las que envejeció. Apreciaremos también su brillantez y luminosidad.
NARIZ
Dos caracteres del brandy de Jerez destacan en nariz: de una parte, los aguardientes de vino, cuya presencia será más nítida en los más jóvenes (Solera) y que paulatinamente dan paso a aromas más complejos procedentes del envejecimiento (Solera Gran Reserva). Al mismo tiempo pueden aparecer notas que evocan al tipo de vino que tuvo la vasija: notas secas y frescas (si hubieran sido de Fino), elegantes y ajerezadas (si hubieran sido de Oloroso), y dulces y complejas (si hubieran sido de Pedro Ximénez).
BOCA
En boca destaca su carácter cálido de aguardiente de vino -responsable de su estructura-amplio, con notas de madera muy definidas, a las que se superponen las características de las botas empleadas.
La vía retronasal, es decir lo que seguimos oliendo después de ingerir, confirmará sobre todo las percepciones en boca y al propio perfil aromático que encontramos al oler la copa.
La duración de las sensaciones en boca y retronasal -denominada persistencia- es mayor a medida que aumenta el tiempo de envejecimiento.